20/06/2017

Flush, el buscador de lavabos públicos que te sacará de más de un apuro fuera de casa

Flush es una aplicación muy curiosa que nos permite localizar en el mapa los servicios públicos que estén más cerca nuestro.

Hoy quiero destacar en mi blog algo que echamos de menos los más mayores y los demás en algún momento, me refiero a solucionar el tema que en alguna ocasión nos ha pillado un apreton en medio del pueblo y muy lejos de "señor roca".

Encontrar un lavabo público en Sagunto puede ser missión imposible para personas no residentes en nuestro pueblo y siempre se termina recurriendo a ir a un bar. En Sagunto no hay ninguna otra opcción cuando los bares cierran, no existen lavabos públicos a lo largo del pueblo.

Otros pueblos tienen más suerte y disponen de esos servicios, para estas ciudades, por suerte hay una aplicación para encontrar los lavabos públicos mas cercanos. Flush se llama la aplicación, No nos equivocamos con la descripción de la app, no: hoy destaco en el blog algo que habréis echado de menos en algún momento. ¿Cuántas veces os ha pillado el apretón justo cuando estabais fuera de casa y más lejos os encontrabais de un “señor Roca” conocido? Especialmente cuando visitáis una ciudad extraña o cuando os salís de los circuitos más comerciales: encontrar un lavabo público puede ser tan difícil como preguntar por un bar a un lugareño. Por suerte, hay una app para eso. Sí, existe una aplicación con la que encontraréis los lavabos públicos más cercanos:

Tal y como suena: Flush (o Rubor, como se nos ha traducido el icono en el teléfono donde lo hemos instalado) nos geolocaliza poniéndonos sobre un mapa de Google Maps, colocando aquellos lavabos públicos que se encuentren cerca nuestra. Como toda app que en la que influye la información subida por los usuarios, podría ser que en vuestra zona Flush no encontrase servicios disponibles, pudiendo compartir vuestros lavabos habituales (detrás de un contenedor no vale) para que así se sumen a los ya compartidos consiguiendo que la app sea cada vez más completa.



Servicios públicos cercanos con información de los mismos y localización, posibilidad de pedir la ruta hasta ellos, gratuita en la descarga y en el uso, universal… Y perfecta para lo que ha sido planteada, completando así el kit del perfecto del viajero junto a la réflex colgando del cuello, las chanclas con calcetines y el mapa turístico a medio doblar. ¡Adiós a la continencia obligada con Flush!

13/06/2017

Ciclistas y paso de peatones.

La mayoría de las sentencias sobre atropellos de ciclistas cruzando pasos de peatones concluyen que la responsabilidad es del ciclista. El argumento es simplista. El ciclista que cruza un paso de peatones no tiene preferencia sobre el vehículo que intersecciona con el paso de cebra. Solo la tiene si va a pie empujando la bici. Una reciente sentencia de la Audiencia Provincial de Sevilla corrige esta doctrina al señalar algo que parece obvio: en ningún caso el hecho de que cruzar en bicicleta un paso de peatones legitima al conductor de un vehículo de motor para atropellarlo.

La Ley de Tráfico está pensada para los vehículos a motor, a los que les da una posición de centralidad. Por ejemplo, establece como principio general la preferencia de paso de los vehículos sobre los peatones y animales, salvo las excepciones que señale la ley. E igual sucede con los vehículos a motor respecto de las bicicletas. Una de esas excepciones para los viandantes son los pasos de peatones, salvo que estén regulados por semáforo y éste esté en verde para el conductor.

El paso de peatones es para uso exclusivo del peatón. El ciclista no puede atravesarlo montado en bici y puede ser sancionado por ello. La razón es que puede ser peligroso para los peatones, no que puede ser peligroso para los vehículos a motor que interseccionan con el paso de peatones. Por tanto, de tal prohibición no se puede extraer como consecuencia que el ciclista que cruza el paso de peatones, al estar prohibido, carece de preferencia de paso y puede ser embestido impunemente por un vehículo a motor. Será cuestión de analizar si el ciclista irrumpió de improviso en el paso de peatones, si el coche llevaba una velocidad inmoderada, etc. Habrá que ver todas las circunstancias, ya que tampoco tiene preferencia un peatón si cruce el paso de cebra con semáforo en rojo y no por ello su atropello ha de saldarse sin más con la declaración de irresponsabilidad del conductor.
En 2014 se modificó la Ley de Tráfico para eludir la Administración y los titulares de cotos su responsabilidad en el atropello de especies cinegéticas (jabalíes, sobre todo). Ahora, en principio, el responsable del accidente es el conductor, aunque el animal irrumpa de manera inopinada en la calzada, no el titular del coto. Los ciclistas también queremos ser especie protegida.



Francisco J. Bastida Freijedo
Catedrático de Derecho Constitucional
Universidad de Oviedo

 

10/06/2017

Palos de ciego en el camino a la escuela



Uno que va como padre con ilusión apoyando al AMPA del cole al que van sus hijos y se anima a participar en la cuestión del camino escolar, para nada más y nada menos que nuestros niños puedan ir al colegio como lo hacíamos nosotros, de manera autónoma. 
El Ayuntamiento de Sagunto propone a dos coles de la ciudad para desarrollar un proyecto para esta cuestión y mira por donde uno es al que van mis hijos. Ves la propuesta y desde la perspectiva de algo novedoso y que puede enriquecer la educación de los niños y te dices ¡venga!, ¡vamos!.  Y ves cómo además los profesionales de la educación le echan horas de su ocio al tema y ves cómo lo viven en primera persona. También hay más gente que se adhiere porque tienen entre sus ideales una ciudad más sostenible en todos los conceptos.



El proyecto empieza andar con propuestas, con actividades, con ilusión y cuando llega la hora de pasar a la acción…ves que así no puede ser.

Miras la acera por donde debe ir el niño al colegio y buscas la señalización que lo ha de guiar y no ves nada. ¿Porque veo las señales para los coches y no la del camino escolar? me pregunto. Veo la señal que indica la parada del autobús. Además en un lugar privilegiado, junto a la calzada por donde circulan los vehículos y las van a ver con facilidad.  También la señal para los peatones, pero de las señales para el camino escolar ni rastro.
Te giras para atrás y miras a ver si es que te la has pasado, pero tampoco la ves. 
Entonces si yo no las veo, los niños con esa capacidad que tienen de estar a lo suyo les sera difícil que la vean. 
¿Cómo se le muestra a un niño que señal tiene que seguir para llegar a la escuela si no la podemos ver con facilidad? Sencillamente no se le muestra y hasta aquí llegan el proyecto. 
En que estará pensando la persona que decide poner la señal en un lugar donde rara vez los viandantes van a poder localizar.
La persona que advierte la señal es la que se queja de que hay una señal justo al lado de la pared de su casa. Y piensa que porque han puesto ahí la señal cuando el resto de señales están jalonando el borde de las aceras de la avenida. No le encuentra explicación. Nosotros tampoco.
Entonces que el proyecto de ir los niños a la escuela de manera autónoma, que el esfuerzo de tantos profesionales, padres y demás gente se caiga por detalle como este, que nadie supervise si la eficacia de la señal para el propósito que se propone, de verdad que no lo entiendo. Y no estoy pidiendo que que el concejal supervise personalmente todo lo que se hace. Pero si no tenemos en todo el pueblo alguien que se dedique a comprobar que el dinero que nos gastamos en las cosas es para lo que se propone, estamos dando palos de ciego y desprestigiando la gestión del Ayuntamiento.
Se puede hacer mejor y es necesario hacerlo mejor, rectifiquen.







24/05/2017

28 de mayo de 2017, Día de la bici 2017

Pon a punto tu bici, te esperamos en la salida. Como siempre empezamos en la Avenida Jeronim Roure a las 10 de la mañana


07/05/2017

Los resaltos auténticos problemas en nuestras calles





Los reductores de velocidad, badenes, resaltos o pasos de peaton sobreelevados, están mal diseñados, son ineficaces, ruidosos, incomodos, peligrosos, y afectan negativamente a todos los modos de transporte y particularmente perjudican gravemente a los vehículos de emergencias. Son el mayor obstáculo en la actualidad para los transportes sanitarios de emergencias, pudiendo llegar a poner en riesgo la vida del paciente transportado dependiendo de su patología. Son muy cuestionables, máxime cuando existen otras alternativas más seguras y menos dañinas para personas y vehículos. El mejor resalto, baden o paso de peatón sobreelevado es el que no existe.
El Boletín Oficial del Estado del día 29 de octubre de 2008 (núm. 261) publicó la ORDEN FOM/3053/2008, de 23 de septiembre, por la que se aprueba la Instrucción Técnica para la instalación de reductores de velocidad y bandas transversales de alerta en carreteras de la Red de Carreteras del Estado. Se refiere a los populares pasos de peatones elevados sobre la calzada de forma trapezoidal o de tipo circular como un lomo de asno; estos están situados a una altura “ligeramente” superior al del firme.
Esta Instrucción Técnica solo es obligatoria en las carreteras de la red estatal. Sin embargo creemos que el estudio por parte de los Servicios Técnicos de los Ayuntamientos para su aplicación de forma voluntaria en las vías públicas municipales no valoró suficientemente la cuestión de que los perjuicios de esos pasos superan a los beneficios que aportan. Es público y notorio que en la mayoría de municipios proliferó la instalación de estos elementos reductores de velocidad de los vehículos, que luego supusieron y suponen un peligro potencial y real para la circulación de los vehículos, especialmente para motocicletas, bicicletas y personas con movilidad reducida. 
Las razones del peligro que suponen de muchos de estos “reductores de velocidad” deriva de las siguientes causas:
  •          Excesiva altura del reductor.
  •          Poca longitud de rampas longitudinalmente y transversalmente.
  •          Poca longitud de la zona elevada
  •          Falta de señalización del reductor
En estos montículos en ocasiones coinciden los cuatro defectos a la vez. En mi opinión, no tenemos en Sagunto ningún reductor de velocidad que no tenga algún defecto de los indicados y por tanto de ejecución correcta.


Los reductores de velocidad instalados en el pueblo han generado problemas de congestión en las arterias principales y en los viales de más capacidad que debían permitir grandes flujos de vehículos. Han aumentando la ineficacia de la red viaria al aumentar el tiempo de desplazamiento de todos los vehículos. Están provocando tráfico de paso por lugares no previsto, ya que el usuario trata de evitarlos tomando viales paralelos que no contengan este problema. Estos resaltes producen más ruido en el entorno, en especial los vehículos grandes, autobuses o camiones y generan incomodidad para los usuarios de transporte público como autobuses o ambulancias.
No dispongo de datos sobre los accidentes de tráfico que se producen en estos reductores pero que son un peligro para bicicletas, motocicletas lo tengo claro. No obstante siempre habrá quien añada que los accidentes pueden producirse por una conducta culposa del conductor por exceso de la velocidad, pero si en el atestado policial se recoge las características del reductor de velocidad es posible que se llegue a la conclusión la consiguiente responsabilidad del Ayuntamiento y las consiguientes responsabilidades penales, patrimoniales o económicas de los técnicos municipales, arquitecto o ingenieros.En Sagunto se ha abusado de este tipo de instalaciones reductores de velocidad. No todos los casos están en la ubicación más idónea; pienso que ha habido deficiencias en los criterios y normalización de sus dimensiones. 
La finalidad los reductores de velocidad es la de mantener una velocidad de circulación reducida a lo largo de ciertos tramos de vía, pero esto no se cumple. Como mucho se puede reducir la velocidad en el punto en el que está el obstáculo y poco más, en el resto de la calle o avenida se puede circular a cualquier velocidad. Realmente no sirven para el propósito que se crearon.





Si esto fuera poco, las personas con movilidad reducida, en pasos elevados concretos, tienen tremendas dificultades para acceder y descender de ellos. En pocos reductores de velocidad se ha realizado un buen encuentro entre estos y la acera. Como resultado de estas deficiencia sucede que, si no se está atento, al intentar subir a la meseta el carro de niño o silla de ruedas estas golpean el resalte, se frenan en seco induciendo la caída del bebe o la persona que está sentada en la silla, una barbaridad. Desde la perspectiva medioambiental estas sobreelevaciones penalizan a todos los modos de transporte por igual, los que pueden superar los límites de velocidad y a los que no.
Dicho esto, la realidad es que los distintos alcaldes, por acción o por omisión, han visto en ellos la solución a los problemas de movilidad de Sagunto, cuando la realidad está siendo bien distinta, castiga a todos los modos de transporte. A otros Alcaldes los van redimiendo poco a poco las vueltas ciclistas a España o a la Comunidad, tanto da. Estas vueltas ciclistas, al ser intolerantes a estos resaltes, ejercen un poder que hace que se les eliminen estos por el itinerario previsto y así pasar con menos riesgo. No sé si se conseguirán que vuelta tras vuelta pasen por todas las calles y avenidas en las que tenemos instalados los reductores de velocidad, no confio en esto la verdad, pero espero ansioso el paso de la próxima vuelta ciclista.
Si de verdad quiere reducirse la velocidad, se dispone de un buen ejemplo este mismo año con la campaña de los radares que redujo sustancialmente la velocidad de los coches, se notó en todo el pueblo.